En la noche de 3 al 4 de junio el ejército atacó. La capital den China fue ocupada por unidades completamente armadas con tanques y tanquetas. Estas unidades procedían de batallones rurales, no de las unidades que estaban en las afueras de Beijing. No se detuvieron a dialogar con los transeúntes, sino que dispararon a cualquier cosa que se moviese. Hubo muertos a lo largo de las principales vías que conducían al centro, en ocasiones en los apartamentos que daban a las calles. Los estudiantes que quedaban en la plaza se retiraron y la mayoría logró escapar, debido a que conocían mejor las calles. Las tropas entraron en la plaza y la convirtieron en una zona prohibida durante semanas. Murieron miles de civiles y estudiantes (su número se cifra en 3.000, basándose en los informes de los hospitales y el número de personas “desaparecidas” desde esa noche) la ciudad se inundó de rumores e historias terribles. Fuente: Nanny Kim.
Las víctimas mueren dos veces. Una, en el momento en que reciben el tiro en la nuca; y la otra, cuando caen en el olvido. Mas, como la indiferencia es compañera de la muerte, y aliada de los genocidas, es conveniente combatirla a perpetuidad. Y eso es lo que viene haciendo desde los años noventa Ding Zilin, madre de un adolescente de 17 años que murió en aquéllas tristes jornadas de junio. Esta madre, ha tenido que soportar muchas advertencias del régimen, amenazas y presiones, pero ha logrado crear un pequeño grupo de familiares de asesinados que, como en España, reclaman ¡MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA!
Los interesados pueden visitar esta web de APOYO A LAS MADRES DE TIANAN'MEN










3 comentarios:
He visitado la página no la conocía. El video se ve muy bueno, lastima que no comprender lo que dice.
Saluditos, Martha
Lo he enlazado Juan, con otros relacionados.
Un abrazo, Martha
Muchas gracias por el enlace.
Saluditos