Martha Colmenares publica dos artículos de Minuto Digital en su blog. En ellos se comenta la difícil situación de los cristianos coptos en Egipto, grupo religioso que decrece de manera impresionante debido a las persecuciones cíclicas de que son víctimas. Así, si en el año 1952 se extendió la fea costumbre de quemar vivos a los coptos con los más variados pretextos, en 2006 los Hermanos Musulmanes acusaron a los "infieles" de repartir 20.000 DVDs con propaganda anti-islámica, lo que condujo al asesinado de cristianos, violaciones, asaltos a monasterios y domicilios particulares, así como todo tipo de violencias, como la agresión con cuchillo que sufrió en una calle de El Cairo la monja que vemos en la segunda imagen. Pero aunque millones de cristianos se ven obligados a la huida, a formar parte de una silenciosa pero millonaria diáspora, y mientras miles de estos mismos cristianos son diariamente humillados y asesinados, en Occidente no hay día en el que no se nos muestre el "atroz sufrimiento del pueblo palestino", pueblo que comienza a ser más aborrecido que compadecido por muchas y obvias razones. Pesa la Ley del Silencio sobre los crímenes que perpetran los sarracenos contra los cristianos en Irán, Egipto, Argelia, Pakistán ... ninguna condena se formaliza ante estos gobiernos, sin embargo, mucha basura europea ha mostrado su dolor por las blasfemas caricaturas del profeta pedófilo, el Enviado de Alá que penetró a sus más de cuarenta años a Aisha, una niña de nueve años.
Y mientras lo más cochambroso de la política europea, cuya encarnación es el Imbécil, también conocido con el alias de "Zetapé" predica la Alianza de Civilizaciones, tanto en Irán como en Palestina, los seguidores de los embustes de Mahoma adoctrinan a sus hijos en el odio a los cristianos y judíos, ensalzando el glorioso destino de los burros/as bomba en el paraíso mahometano. Como dijo G. Meyer: "mientras los moros odien a los judíos más de lo que aman a sus propios hijos, no será posible la paz".
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El cristianismo llegó a Egipto en el año 40 d. C. de la mano del apóstol San Marcos, quien, según la tradición fue el primer patriarca de Alejandría, y que se escindió de Roma en el 451 tras el concilio de Calcedonia.
Los recientes incidentes entre coptos y musulmanes, que se han saldado con la muerte de al menos cinco cristianos, han desencadenado los temores a un aumento de la tensión sectaria en Egipto, donde los coptos se sienten discriminados.
Los ánimos están caldeados entre los cristianos que han visto cómo en las últimas semanas han sido objeto de varias agresiones en distintas zonas del país que incluyen ataques a un monasterio, el incendio de dos iglesias y asaltos a dos joyerías de coptos, resultando cinco personas asesinadas.
Víctima reciente de uno de los ataques es el padre Vinis
Dolorido, descansa en una sala del hospital Burg al Mena, en el barrio cairota de Heliopolis, y cuenta cómo su monasterio fue asaltado por una turba de cuarenta beduinos.
‘Destruyeron nuestro huerto, incendiaron la iglesia y robaron algunas cosas del monasterio’, recuerda el padre Vinis, con collarín y cabestrillo en el brazo a causa de la agresión, que dejó también a otros seis monjes heridos en el monasterio de Abu Fana, en Miniya, en el sur de Egipto.
A pesar de que la prensa egipcia había apuntado que el motivo del asalto fue una disputa de tierras, el religioso no duda a la hora de señalar la que considera causa principal: ‘No quieren a los cristianos, si el problema hubiera sido sólo la tierra no hubieran destruido la iglesia’.
El clérigo reconoce que existe discriminación porque ‘así como las mezquitas se pueden construir libremente, para edificar una iglesia hay que pedir un permiso especial’.
Además, ‘apenas hay coptos que ocupen cargos de responsabilidad en las fuerzas de seguridad, el gobierno o las universidades’, afirma el padre Marcus, quien se queja de que ‘un cristiano pueda convertirse al islam, pero no viceversa’.
El grupo islamista Gamaa al Islamiya ha advertido esta semana a los cristianos contra cualquier intento de cambiar ‘el aspecto árabe musulmán’ de Egipto y de aprovechar los últimos incidentes para vengarse.
Ante los hechos, el analista copto Emad Gad se muestra pesimista porque ‘habrá más enfrentamientos’.
‘Existe una tensión creciente y si observamos lo que ha pasado durante las últimas cuatro décadas descubriremos un ciclo’, explica al añadir que ‘cada año se repiten incidentes como los que han ocurrido, no podemos decir que sean aislados’.
Y es que la violencia confesional no es nueva en Egipto donde decenas de coptos murieron en la década de los años 90, víctimas de islamismo radical.
Gad explica que lo que ocurre ahora es fruto del ambiente cada vez más islámico que se vive en Egipto, donde ’según la Constitución, el islam es la religión oficial’ y donde los medios de comunicación trabajan en un entorno musulmán.
Para Gad, la clave está en el gobierno, porque los coptos viven y trabajan de acuerdo con la ley islámica.
‘El Ejecutivo debe aplicar la ley civil y elegir entre gobernar un país de ciudadanos o de fieles’, señaló.
Todo un reto para un estado donde el cristianismo llegó en el año 40 d. C. de la mano del apóstol San Marcos, quien, según la tradición fue el primer patriarca de Alejandría, y que se escindió de Roma en el 451 tras el concilio de Calcedonia.
***** Los cristianos egipcios Redacción MD | Bilbao | 19 Junio, 2008 |
Los cristianos egipcios son conocidos como “coptos”, palabra que proviene de “Aegyptos”, que significa literalmente Egipto. Su origen se remonta al primer siglo DC, cuando San Marco introdujo la fe cristiana en el país.
La mayoría son cristianos ortodoxos, pero también hay coptos católicos y evangélicos, y juntos representan un 10 por ciento de los setenta millones de egipcios. A su cabeza está el papa Shenouda III , independiente de la Santa Sede en Roma.
Varios analistas coptos han notado que la religión ha adquirido cada día más espacio, pasando de su lugar espiritual a ser un “invitado pesado” en la vida cotidiana, y preferirían un estado que no incluyera el código islámico, o “sharía”, como fuente para legislar.
Muchos responsabilizan a la revolución de 1952 y en especial al ex presidente Anuar Sadat, quien decidió a principios de los ochenta hacer una enmienda a la Constitución para redefinir a Egipto como un estado oficialmente musulmán.
No somos minoría
Siete millones es una cifra que rebasa la población de Paraguay, por lo que muchos coptos no se consideran minoría.
“Lo que es descrito como una minoría no debería serlo, porque los coptos desde siglos vivimos distribuidos y entremezclados con los musulmanes en todo el país”.
El Padre Ángel Rodríguez pertenece a la orden de los Carmelitas Descalzos y ha vivido tres décadas a cargo de la iglesia de Santa Teresa, en el barrio popular de Shubra. Para él, hay distintos factores que provocan fricciones interreligiosas.
“Hay una gran ignorancia recíproca, porque hay prejuicios recíprocos. Pero la razón principal de que en Egipto haya más violencia que en Jordania, Siria o Kuwait es la gran religiosidad. Y otra razón son las injerencias extranjeras, algo más delicado”, dijo el padre Ángel.
La gran religiosidad, según “Abuna Malak”, como le llaman en árabe, data de tiempos faraónicos. De las injerencias extranjeras prefirió no hablar.
Por su parte, el analista político de la Universidad del Cairo, Mustafa Kamal al Sayed aseveró que “hay una tendencia hacia una mayor radicalización religiosa en el Medio Oriente y esto afecta las relaciones entre ambas comunidades”.
Marginación política
En general, los coptos prefieren evitar hablar de la polémica relación entre religión y política en Egipto. Y es que a pesar de casos destacados como el ex secretario de la ONU Boutros Ghali, o su hijo Yusef quien se desempeña actualmente como ministro de Finanzas, el papel de los coptos en la vida pública es reducido.
“Se puede describir el problema como si fuéramos ciudadanos de segunda clase”, admitió a la BBC Yusef Sidhom, editor en jefe de Al Watani.
“En las tres últimas décadas ha habido una serie de agravios que afectaron los derechos ciudadanos coptos, en parte por una legislación desigual y por las actitudes oficiales opuestas a que seamos nominados en puestos ejecutivos del Estado o como candidatos en elecciones políticas”, explicó Sidhom desde sus oficinas en el centro del Cairo.
Por ahora, el gobierno intenta remediar este desequilibrio social a través de iniciativas como presentar familias cristianas en las telenovelas transmitidas por las cadenas estatales o nombrar un gobernador cristiano en una provincia del sur de Egipto.









1 comentarios:
Muy buenas las fotos, Juan, lo voy a enlazar y vengo de nuevo.