Curiosamente, los dictadores siempren ganan los referendums que convocan para perpetuarse en el poder. Qué cosa tan sorprendente, qué misterio insondable, qué tristísima parajoda. Pues en venezuela se ha vuelto a producir este hecho prodigioso, y Chávez, ha ganado su consulta plebiscitaria que había no-planteado a sus compatriotas. Justo es reconocer que nuestro Gorila bolivariano es más listo de lo que parece y, además, ha sabido crear una ficción, pese a todo, de consulta popular más o menos libre, que podía incluso cambiar el curso de la historia. Pero no se puede jugar con un tramposo a las cartas ni meter a un chavista a guardar el gallinero, porque en su naturaleza está la tendencia al engaño. Ahora, el diarréico bolivariano exhibe ante el mundo su trofeo mientras vocifera sus cómicas soflamas ante una oposición extrañamente sorprendida. Ya lo dijo el cohombro marino bolivariano: "Señores, la revolusión vino para quedarrrrrrrrrrrrrse".









0 comentarios: