El estatus de los cristianos y judíos (las gentes del Libro) en las naciones mahometanas, no se diferencia mucho del atribuido por el hinduismo a los intocables de la India. Pero si bien los parias, los dalits, siempre han despertado nuestra compasión, es raro encontrar a alguien que sepa qué es eso de la dhimmitud. Es más, difícilmente se encontrará a mucha gentes no ignorante de la cuestión, que se rasgue las vestiduras por el terrible sometimiento que sufren los cristianos y judíos, desde un punto legal, en la Umma. En un mundo tan amante de los derechos humanos, de la "causa palestina" y de la tolerancia , asombra el desprecio mostrado por Occidente respecto a entre 7 ó 10 millones de cristianos coptos egipcios, que viven sometidos al crimen y la arbitrariedad del régimen musulmán. En los últimos 30 años, más de 4.000 cristianos coptos han sido asesinados por los musulmanes, con absoluta impunidad, y sin que las tradicionales ONGs, hayan manifestado su cólera. Por otro lado, las víctimas de estas matanzas no habían lanzado misiles contra mahometanos, ni puesto bombas en autobuses ... simplemente eran dhimmis. En Irán, la situación no es mejor desde la instauración de la República Islámico-basura y , ahora, ya es posible legalmente el ahorcamiento de quienes abandonan la superstición musulmana para convertirse al cristianismo. Turquía, se queda sin cristianos, igual que Palestina, Irak... y es que la dhimmitud es dura.
que ha asesinado con absoluta impunidad, en los últimos 30 años, a más de 4.000 fieles de confesión cristiana que no habían atentado con misiles a la comunidad sarracena.
TERRORISMO Y TOTALITARISMO ISLÁMICO.
Los dhimmis son los judíos y cristianos que vivían y viven en el mundo musulmán, son ciudadanos de segunda clase, a los que se les toleraba y tolera la vida, y se les protegía y protege de ser asesinados por no ser musulmanes, -condición que no gozaban los pertenecientes a otras religiones, ya que eran convertidos al Islam o asesinados-.
Los dhimmis tienen que someterse al Diktat del Corán, de la Shari´a y la supremacía de las leyes del Islam, tienen que pagar el impuesto anual de la jizya, y declarar públicamente fidelidad al Califa, o al Imam y acatamiento a la autoridad del Sultán.
Los dhimmis tienen “derecho” a practicar su fe, aunque con severas limitaciones, entre las que destacan:
1. Prohibición de argumentar y defender públicamente su fe ante los ataques ideológicos de los musulmanes.
2. Los judíos y cristianos no pueden aceptar musulmanes que se convierten al judaísmo o cristianismo.
Los musulmanes que apostatan son condenados a muerte.
3. A nivel de herencias, cuando uno de los herederos se convierte al Islam, recibe toda la herencia del progenitor, siendo desheredados el resto de miembro de la familia que se mantiene en el judaísmo o cristianismo.
4. Los judíos o cristianos que se convierten al Islam, pero al cabo de un cierto tiempo quieren volver a su religión inicial, son condenados a muerte.
5. Las mujeres judías o cristianas que se desposan con un musulmán pierden los derechos maternos de las musulmanas, aunque estos ya son pocos.
6. Los varones judíos o cristianos tienen prohibido por ley casarse con mujeres musulmanas.
7. Ante los tribunales en caso de litigio, el testimonio de un judío o cristiano vale menos de la mitad del de un musulmán.
8. Las mujeres judías y cristianas tienen que llevar el velo. En Irán se ha propuesto recientemente que los dhimmis judíos y cristianos lleven piezas de ropa identificadores de su religión.
9. Los dhimmis judíos y cristianos, mayormente los judíos, son sospechosos permanentemente de colaborar con Occidente.
10. Argumentar a favor de Israel es considerado traición al país, y el castigo es la pena capital. En Irán ya se ha aplicado contra decenas de judíos.
Los judíos y cristianos tienen que vigilar no defender la democracia “occidental” pues son considerados sionistas y cruzados, respectivamente.
11. Los judíos no pueden salir libremente del país. Necesitan solicitar permisos individuales, siendo retenida la familia en caso de que se les permita salir temporalmente.
12. La presión fiscal que se ejercía y se ejerce sobre los judíos y cristianos era y es desigual a la que están sometidos los musulmanes. Los dhimmis están sometidos a una presión fiscal que en ocasiones triplica a la de los creyentes musulmanes.
13. El tratado de la Dhimmah [pacto u obligación] en la practica es inseguro e inestable y condena a una enorme precariedad a los no musulmanes, ya que el pacto puede suspenderse en cualquier momento, o imponerse nuevos impuestos de forma arbitraria, o secuestrar a los jefes espirituales y pedir rescate por ellos, o practicar el impuesto de sangre (el reclutamiento y conversión forzosa de niños –en Yemen y otros países árabes- para enseñarles a combatir).
Es de sobras conocido que para los judíos el mejor país para vivir no es en absoluto Irán.
Un contrato o declaración efectuada bajo coacción es de valor nulo, no tiene validez.
El régimen iraní chantajea al representante de los judíos con mayores restricciones y presiones contra la comunidad judía.
Las declaraciones del parlamentario judío, como las que efectúa de vez en cuando el representante de los cristianos armenios, no son fruto del síndrome de Estocolmo, sino de la dhimmitud.









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