Flagelaciones, amputaciones y extracciones de ojos amparadas en el Islam.

Varios países occidentales han pedido el viernes 06.02.09 a Arabia Saudita que ponga fin a la flagelación y amputaciones, y que permita la libertad de culto y la abolición de guardianes masculinos limitantes de los derechos de las mujeres. El gobierno socialista de Zapatero ha mantenido un “exquisito” silencio, indiferencia e ignorancia sobre el tema. El cumplimiento de los Derechos Humanos en el mundo árabe y/o musulmán no son objeto de interés para los izquierdistas españoles. Ningún Saura, ni ningún magistrado Andreu han manifestado la menor queja.

Gran Bretaña, Canadá, Suiza e Israel discutieron con Riad sobre el elevado número de ejecuciones que las autoridades sauditas llevan a cabo.

Una delegación saudí defendió ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, diciendo que el país estaba tomando medidas represivas contra la violencia doméstica por parte de los hombres que abusan de sus funciones como tutores y golpean excesivamente a sus esposas e hijos.

Zaid Al-Hussein, Vicepresidente de la Comisión saudita de Derechos Humanos dijo al foro queda mucho por hacer para garantizar que los seguidores del Islam defiendan las normas de derechos humanos. "Por consiguiente, no pretendemos ser perfectos, ni tampoco rechazamos las críticas, que son bienvenidas, siempre que sean objetivas y tengan la intención de preservar los derechos humanos y la dignidad", dijo.

Israel acusó a Arabia Saudita de “grave discriminación contra la mujer y las minorías”, castigo corporal, tortura, trabajos forzados, extracción de ojos y explotación sexual de niños.

El embajador de Israel dijo que: Arabia Saudita debe "abolir los castigos corporales, y los tratos crueles, inhumanos y degradantes, en general, las flagelaciones públicas, la enucleación de ojos –extracción de ojos- , la flagelación de los escolares, y la amputación de miembros, en particular"

El enviado británico Peter Gooderham instó al reino a "abolir el sistema de tutela que limita gravemente los derechos de las mujeres para actuar autónomamente y la igualdad de los miembros de la sociedad saudí".

El Observatorio de Derechos de la Mujer de las Naciones Unidas dijo el año pasado que el sistema de libertades está muy limitado en Arabia Saudita. Arabia Saudita, país en el que impera la ley musulmana, la Shari´a desde tiempos de Muhammad, hace 14 siglos, restringe los derechos de la mujer en el matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos, la herencia, la propiedad y la toma de decisiones en la familia, y la elección de residencia, la educación y el empleo.

Canadá recomendó que Arabia Saudita "cesase la aplicación de la tortura y otros tratos crueles”.

Arabia Saudita es el país sunnita que aplica la ley del Islam -la Shari´a-, sin interferencias “extrañas”, y que no está supeditada a entorpecimientos de los kafirs (cafres, los no-musulmanes), allí donde el Islam nació y se manifiesta prístina y en su pureza absoluta.

Basándose en la Shari´a, Arabia Saudita ejecuta a asesinos, violadores y traficantes de drogas, generalmente por decapitación pública, y los jueces también condenan a muerte a los homosexuales, a los ladrones armados y los inculpados de "brujería", a los que profanan el Corán, y a los que apostatan del Islam, y a los que se convierten al cristianismo.

También la chiíta República Islámica de Irán aplica la Shari´a desde 1979 aplica la pena de muerte por los mismos “delitos”, y también emplea los mismos castigos corporales.