El diputado socialista Miguel Ángel Martínez, vicepresidente del Parlamento Europeo, ha viajado a Cuba para entrevistarse con los familiares de unas cubanos que se encuentran en prisiones de EE.UU cumpliendo condena por el delito de espionaje, manifestando que hará todo lo posible para conseguir la libertad de los sentenciados. Sin embargo, el canalla de apellido Martínez, no ha mostrado el más mínimo interés por los demócratas cubanos torturados en las mazmorras del régimen castrista, ni por las Damas de Blanco, que son objeto cotidiano de la violencia y acoso de las fuerzas policiales. No lee, el vicepresidente del Parlamento Europeo, los informes de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, sobre las sistemáticas violaciones de los derechos fundamentales de la persona que se perpetran en la Isla contra pacíficos disidentes. Y si los lee, poco le importan, puesto que está embarcado, como el indeseable de Zapatero en la justificación de los crímenes del castrismo. Produce verdadero asco y una gran vergüenza, que toda ésta zahúrda socialista haya logrado convencer a la U.E de lo aconsejable de mantener unas buenas relaciones con la dictadura castrista que tortura y asesina, lo que demuestra, por otro lado, la enorme estulticia de las instituciones comunitarias. Sumamente conveniente es que en Cuidad Real, recuerden este ominoso nombre: Miguel Ángel Martínez Martínez. Personaje sórdido, reconocido miserable y despreciable abogado de la mafia castrista. Más información en Martha Colmenares.

1 comentarios:

On 30 de marzo de 2009 02:17 , Martha Colmenares dijo...

Esta foto esta estupenda.
Que buena.