Si la situación de la mujer musulmana en el Islam es opresiva, la vida de las cristianas, gracias a las enseñanzas de Mahoma, es un infierno. Y un ejemplo de lo ello lo encontramos, una vez más en Paquistán, país en el que las violaciones de niñas cristianas gozan de absoluta impunidad.
Compass Direct News. 10 de abril de 2009
"La policía ha declarado a tres hombres pakistaníes inocentes de violar a una niña cristiana a pesar de los testimonios de testigos oculares y evidencia médica que indican su culpabilidad. En una audiencia judicial en la corte del distrito de Nankana Sahib en 3 de abril, la policía del pueblo pakistaní de Sangla Hill, a 104 kilómetros de Lahore, absolvió a Mohammed Shahbaz, de 40 años de edad, Waqas Sadiq, de 30, y Yousaf Sadiq, de 25, de acusaciones de violar y amenazar a Ambreen Masih. Shahbaz fue el único acusado que asistió a la audiencia, que inicialmente fue convocada para discutir los términos de la fianza para realizar su arresto. Sin embargo, el Juez Ijaz Hussan Awan dijo que no podía fijar los términos de la fianza si la policía no quería arrestar o detenerlo. “En Pakistán siempre ha sido así – el rico puede acudir a la policía y cambiar el curso de una investigación,” dijo el abogado de los querellantes Akbar Durrani. “Con respecto a los cristianos, ellos no pueden aplicar ninguna presión en la policía para conseguir una investigación justa."
LAS TRIBULACIONES DE LAS CONVERSAS AL CRISTIANISMO EN SUDÁN
El Profeta dejó bien claro hace siglos que el abandono de su secta no era posible. Y hoy en día su mandato se mantiene vivo en todos los países de la comunidad islámica, incluso en aquellos de carácter "menos confesional" como Siria o Egipto.
Compass Direct News. 18 de abril de 2009
"Cuando Halima Bubkier del pueblo de Sinar se convirtió del Islam al cristianismo el año pasado, su esposo inicialmente la aceptó tranquilamente. La noticia de su conversión se divulgó rápidamente, dijo la mujer de 35 años y madre de tres hijos, y el pasado 14 de septiembre ella encaró a fundamentalistas islámicos quienes creían que su conversión al cristianismo significaba un acto de traición. Pocas semanas después, durante los ayunos diurnos y banquetes nocturnos de Ramadán, los islamistas le negaron la entrada a su esposo a las comidas comunitarias, debido al cambio de la fe de ella. Él entonces la atacó y la expulsó de su casa. Ella decidió acudir a su hermano mayor para pedir refugio. Nur Bubkier, habiendo sido informado de su conversión, respondió golpeándola severamente e intento apuñalarla. En Sahafa, cinco kilómetros al sur de Jartum, otra mujer quien dejó el Islam está bajo una clase de arresto domiciliario impuesto por sus familiares por convertirse al cristianismo. Senah Abdulfatah Altyab anteriormente fue estudiante de ciencias de laboratorio en la Universidad de Tecnología de Sudán, pero hoy en día está sin contacto con el mundo exterior. Su educación terminó después de que una película sobre Cristo Jesús resultó en su conversión. “Encuentro la vida muy difícil,” dijo Altyab. “Me siento sola y asolada. ¿Cuánto tiempo tendré que vivir en esta manera? La vida sin educación es miserable.”

1 comentarios:

On 23 de abril de 2009 02:53 , José Javier dijo...

Esta es la justicia (con minúscula a propósito) que se puede esperar de países donde se aplica la sharia