Este 1 de mayo cuatro colesterosos entrados en carnes han desfilado por las calles de las ciudades de España portando trapos rojos y enseñas absurdas. Al terminar la parada de monstruillos, el Ministro del ramo, charnego para más señas, asistió a un concurrido ágape proletario al que no faltaron las mafias sindicales más representativas.