"Alabado sea Allah.
No hay nada malo con orinar de pie, especialmente cuando existe la necesidad de hacerlo,[qué finura conceptual] siempre y cuando se haga en un lugar cubierto y que nadie vea el ‘awrah [pene] de la persona que orina y que no se ensucie con orina, porque fue narrado de Hudhayfah (que Allah esté complacido con él) que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) cuando visitaba algunos jardines orinaba de pie. (Sahih, acordado por al-Bujaari y Muslim). Pero es mejor orinar sentado, porque es lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) solía hacer, y es mejor para cubrir el ‘awrah y es menos probable que caigan gotas de orina sobre la persona.
"Alabado sea Allah.
Le planteamos esta pregunta al Sheij Muhammad ibn Saalih al-‘Uzaymin, que Allah lo conserve, y nos respondió lo siguiente:
“No, no está incluido en ese hadiz, porque si la persona orina, puede echar agua encima y la orina se va, pero no debe comenzar la ducha hasta que no queden rastros de orina echلndole agua por encima”.
Pregunta:
Cuando la orina sucede durante la ducha.
Respuesta:
Normalmente existe otro lugar para orinar, pero si sucede que una persona necesita orinar mientras está tomando una ducha, debe dejar de lavarse hasta que haya terminado de orinar y que la orina se haya ido.
Y Allah mejor.









5 comentarios:
¡Por el Profeta¡ (las bendiciones de Aláh sean por siempre para con él), ¡qué profundísimas dudas metafísicas que me asaltan en estos momentos!... Pongamos que me hallo cagando, con perdón, en el bosquecillo de abedules que se halla detrás de mi residencia, emulando la ejemplar conducta de nuestro Profeta (las bendiciones..,etc.), me hallo en cuclillas, con mi "awrah" casi rozando el suelo (dadas sus naturales dimensiones morunas), según lo recomendado por la jurisprudencia islámica; y entonces, he aquí que un enorme y siniestro escorpión (sin duda mandado por Satán para tentarme) se aproxima hacia mi "awrah" blandiendo insolente su ponzoñoso aquijón... ¿Qué hago?, ¡oh en qué dilema me coloca el maligno para tentarme! Si me pongo de pie de un salto, señalaré con el "awrah" enhiesto a la dirección sagrada de la Meca, pero he aquí que si me giro, ¡apuntaré hacía allí con el culo!¿Qué hacer, dejar que el maldito bicho aguijonee sin piedad mi "awrah"? ¡Oh Alah, mejor me hubieras mandado un jamón de jabugo con una botellita de fino que no este amargo trance con que quieres probar mi fe!
¿Qué dice la jurisprudencia islámica sobre esto?¿Qué habría hecho el Profeta? (las bendiciones..., etc.,etc.).
Por favor, ¿hay por aquí algún amable sheij que pueda explicarme esto?
Estimado Anónimo:
Que las Bendiciones de Alá, desciendan sobre tí:
Tú pregunta es muy sabia y en la jurisprudencia islámica, se encuentran soluciones para todo.
P.D. Sobre el Profeta, consulta las obras completas de Rasenius.
¡Ay, el awrah del Profeta!
ostia que mentes involutivas ,
¡Oh sabio seij, que Alah te colme de bendiciones y te premie en el paraíso con mil bellas huríes y otros tantos tiernos y gráciles efebos (allí se puede escoger, hay "barra libre"). Sin embargo, no he tenido que recurrir a las obras de ese infiel cruzado que me recomiendas, pues he aquí que se me apareció el arcángel San Grabriel y me dijo: "¡pero no seas burro, hombre!,¿a quien se le ocurre cagar a la intemperie, es que no tienes WC en tu casa?" De modo que iluminado por esta sublime revelación se disiparon mis dudas y Satán huyó como alma que lleva el diablo (nunca mejor dicho).
Pero... ¡ah!, Satán no se da por vencido y sigue planteándome dudas teológicas, dice: "claro, el Profeta no tenía WC, tampoco conoció el jamón de jabugo y por eso prohibió comer cerdo, porque los cerdos de su época eran unos bichos asquerosos, obesos y enfermos de triquinosis, tanto como ese repugnante sheij barbado que se toca la tripa aquí al lado...¿Qué habría dicho si hubiera conocido el suculento y sano jamoncito español, acompañado de esos divinos caldos de la tierra?"
Para no escuchar las tentaciones del maligno acabo de cortarme las orejas y estoy planteándome seriamente seccionarme también el "awrah" y echárselo a los perros... Pero... he aquí que Satán viene de nuevo... ¡Ay, lo que dice!: "Eso échaselo a los perros, así serás como el Profeta...¿Sabías que el cadáver del Profeta fue devorado por los perros"...
¡Oh, Alah, proteje a este siervo muslín tuyo!¡Prometo que, de ahora en adelante no faltaré a mis oraciones, prohibiré a mi mujer salir a la calle, no volveré a trabajar nunca más (para eso Alah hizo a la mujer) y pasaré el resto de mis días en la mezquita, hurgándome las narices y las pelotillas de los dedos de los pies...
¡Alah es grande! y M. su Profeta...¿Hay alguna duda?
Muslin
Estimado Muslim:
Sí, existen serias dudas sobre si Alá y su camellero son grandes. Por otro lado, conozco lo que proclamó San Eulogio en la mezquita de Córdoba: Mahoma, cuando murió, no ascndió a los cielos, sino que se lo comieron los perros".
Y quien se pique que se toque el awrah.