Mehmet Goren, musulmán de origen turco, asesinó en 1999 a su hija Tulay de 15 años. En el crimen, fría y metódicamente preparado, participaron también los dos hermanos del homicida, puesto que todos tenían la "obligación" y el "derecho" de lavar el honor de la familia manchado por la adolescente.
Para Mehmet Goren, su hija había cometido dos ofensas que merecían la muerte: Haber perdido la virginidad y dejarse seducir por un turco suní. Y esto para un musulmán de observancia aleví era inalmisible.
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Sin embargo, Mehmet tuvo un gesto conmovedor antes de dar muerte a su hija, puesto que le dijo a su hijo de 8 años que basara a su hermana y se despidiera de ella con un "adiós".
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Ahora, y gracias al testimonio de Hanim Goren, madre de Tulay y esposa del fanático musulmán aleví, éste último ha sido condenado a 22 años de prisión. Durante el proceso... celebrado en Londres , no en Ankara, la madre preguntó al asesino dónde estaban los huesos de su hija, ya que no ha sido encontrado todavía el cadáver de la joven. Fuente Mail Online/ The Religion of Piece.
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La policía londinense cree que Mehmet Goren enterró el cuerpo de su hija temporalmente en el jardín de su casa, cosa por otro lado muy británica, antes de hacerlo desaparecer definitivamente.
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¿Esta es la "cultura musulmana" que debe ser objeto de respeto y protección en Europa?...

1 comentarios:

On 19 de diciembre de 2009 08:52 , Anónimo dijo...

Sí,claro..., el Islam, ya sabemos..., una religión de paz, la "cultura musulmana", con sus preciosas joyas: el degüello, la lapidación, la horca, las mujeres enlutadas y tapadas...Todas esas lindezas que hay que proteger con la Alianza de las Civilizaciones. ¿Recuerdan la sonrisa de ZP?