El ciudadano Juan Carlos Borbón, el mismo que fusila osos beodos en los Cárpatos, ha evacuado el trámite correspondiente estampando su firma y , sin que le tiemble el pulso, donde corresponde. Ya tenemos nueva ley abortiva. El Borbón, de vida personal no siempre ejemplar, no ha querido emular al rey Balduino, monarca de conducta intachable tanto en lo político como en su vida íntima.
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El señor Borbón, gran amigo de los sultanes de Arabia y Marruecos, además de complaciente anfitrión de Hugo Chávez, es laxo en sus fidelidades. Primero, traicionó a su padre, luego a Franco, más tarde a España (sancionando el Estatuto de Cataluña) y, ahora, a ese Dios en el que dice creer.
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Y en esto, llegó la Conferencia Episcopal, verdadero obispero cuando no sumidero, amenazando con excomuniones masivas, anatemas y estigmas en las partes pudendas de quienes dieren apoyo a la ley abortiva de un Zapatero alabado por "la reina y yo". Sin embargo, los nitrados ... los mitrados, han decidido, no se sabe por qué razón, eximir de toda responsabilidad ética, moral y religiosa al señor Borbón. Por lo tanto, el Anjou, descendiente de Carlos IV y Fernando VII, parece que será "irresponsable" ante Dios por sus actos de "mero trámite" cometidos contra la vida de lo no nacidos. Buenos pastores de la grey tenemos...
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Pero ¿Qué efectos tendrá en España "el mero trámite " de la real rúbrica... Veamos un ejemplo.
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- Color Esperanza. Sí a la vida.
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1 comentarios:

On 7 de marzo de 2010 03:11 , Persio dijo...

El rey se está quedando sin seguidores, a izquierda y derecha.

Por otro lado, yo antes pensaba que no estaba bien sacar imágenes escabrosas de abortos, o de crímenes en general, o de muertos en terremotos o guerras. Ahora, sin embargo, creo que en el tema el aborto sí está justificado, pues mucha gente cree que lo que se mata son simples células, y ver el crimen en toda su crudeza puede hacerles cambiar de opinión.

Un saludo, Juan