El imán de Alcalá, justifica la lapidación y las amputaciones de manos.
Su centro cultural de Alcalá, que también es un lugar de rezo, está abierto a hombres y mujeres y también a niños y niñas que aprenden árabe en su modesto local. Invita al periodista a dátiles y muestra orgulloso las modestas instalaciones, que ya se están quedando pequeñas: 3.000 personas participan a lo largo del año en sus actividades religiosas y culturales.
–¿Debe permitirse ir a clase con pañuelo o ‘hijab’?
–Aquí hay democracia, hay que dejar a cada uno que haga lo que le dé la gana. También veo a chicas que tienen piercing y me da mucha pena, pero es la libertad… El pañuelo musulmán es exactamente igual que el pañuelo de las monjas. A ellas nadie se atreve a decirles que se quiten el pañuelo.
–¿Y se le ocurre alguna restricción en la vestimenta para los hombres musulmanes?
–Podemos vestir de cualquier manera. Aunque en el desierto vestimos muy parecidos, porque hay que protegerse. Allí hace mucho calor…
–Claro… Y volviendo a España: ¿No ha pensado nunca que, como los hombres no van cubiertos, probablemente las mujeres los miran?
–Sí, somos humanos. Pero todas las religiones hablan de una cosa: proteger a la mujer, no mezclar. La civilización europea ha llegado a los cambios de pareja, y esto está completamente lejos de lo que dijo Jesús. Los hombres no deben mirar con deseo a las mujeres, tu esposa ha de ser suficiente para ti. Dios quiere que vivamos en paz.
–Habla de una cierta degradación europea. ¿Y no le preocupa la violencia contra las mujeres bajo una pretexto religioso que ocurre en los países musulmanes? Me refiero, por ejemplo, a la lapidación.
–Eso era antiguamente, ya casi no existe. Si un hombre casado o una mujer casada cometen adulterio se necesitan cuatro testigos presenciales. Casi no se da.
–Pero todavía suceden y le preguntaba qué le parecen los latigazos y las lapidaciones.
–Son leyes de Dios, que puso leyes para conservar a la gente, no para matarla. Por ejemplo: cortar la mano. Si cortamos la mano sólo a uno servirá para prevenir que el resto robe. Si lapidamos a una persona entonces la gente se cuidará. Pero ahora en Europa están las playas nudistas… [menea la cabeza con tristeza] …con las mujeres desnudas delante de sus familias… está completamente lejos de toda religión.
–¿Pero no le parece un poco cruel lapidar o dar latigazos a alguien, por muy reprochable que le parezca su conducta?
–Yo soy de Egipto y allí eso no existe. Es muy difícil reunir cuatro testigos. Pero si los hay entonces hay que aplicarlo a los que están casados, sea el hombre o la mujer o bien ambos. Si no están casados: 80 latigazos.
–Pues aunque suceda pocas veces, aquí horrorizan ese tipo de castigos.
–Posiblemente es algo muy cruel. Pero tu tienes que prevenir, igual que hay leyes y hay cárcel. Y no lo haces para no ir a la cárcel. El islam te deja casarte hasta con cuatro mujeres –y el cristianismo casó al rey Salomón con mil mujeres– por una razón: antes los hombres morían mucho y había muchas viudas. Y sigue habiendo más mujeres.
–Personalmente: ¿Le parece cruel lapidar sí o no?
–Son leyes de Dios. Si tengo fe en Dios no puedo decir que es cruel. Trato de obedecer y no hacer esas cosas para no llegar a esa situación.
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1 comentarios:
Las incoherencias de sus declaraciones son evidentes; las monjas llevan toca porque es el uniforme de su congregación y han entrado en ella libremente, son religiosas. Las musulmanas que se cubren son ciudadanas sin más y deben cubrirse por imposición, lo quieran o no.
Cortar la mano a un ladrón no impide que se siga robando. Azotar y lapidar tampoco impide que haya adulterio.
En fin, para qué seguir. Además, es un ignorante al mencionar las mil esposas del rey Salomón y convirtiendo a éste en cristiano de golpe y porrazo.
Es lo que tiene la ignorancia, que oye campanas y hace un potaje con todos los ingredientes.
Puestos a usar su convencimiento de que hay que prevenir, quisiera saber si le gustaría ser corrido a tomatazos en la Puerta de Alcalá para "prevenir" sus barbaridades. Total, son cosas de la civilización de cada uno...
Sobre el uso del pañuelo en los colegios, sólo nos faltaban los comedores de alfalfa patrios que lo apoyan y se solidarizan, cómo esas chicas españolas que se han presentado a clase con pañuelo, sin saber realmente qué es lo que están defendiendo.
La ignorancia es muy peligrosa cuando se extiende como la pólvora.
(Gracias por haber solucionado la incidencia que te dije en privado)