¿Es posible que una persona sea llevada a comisaría para ser interrogada, y allí muera de "entusiasmo"? ¿puede pasar a mejor vida un estudiante de 17 años por dormir en "mala posición" en un centro de detención? ¿puede ahogarse una "persona humana" bajo custodia policial en un lavabo? Pues la respuesta es sí, según la policía de la República Popular China. Sin embargo, como solía afirmar el maestro Kong, más conocido como Confucio (孔夫子) "Lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible".
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La literatura policial china podrá describir cómo se producen muertes exquisitas en las sórdidas comisarías del Celeste Imperio, pero tales relatos, no exentos de cierto humor negro, no parecen muy creíbles.
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La Gran Época.
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Las explicaciones oficiales por las muertes ocurridas bajo custodia policial en China se han vuelto cada vez más exóticas y frecuentes en los últimos años. Las benignas, pero frecuentemente incomprensibles explicaciones que ofrece la policía, son desmentidas por los hallazgos espeluznantes de quienes han visto los cuerpos de los fallecidos. Muchos casos han sido reportados en los medios de comunicación chinos, con la consiguiente burla de los comentaristas online.

“Lavado de cara”

Según un informe de cnhubei.com, un varón de 54 años de edad llamado Xue fue detenido por sospecharse que robaba bicicletas. Fue encontrado muerto, el 7 de abril, frente al lavabo afuera de su celda, en un centro de detención en la provincia de Hubei. De acuerdo con la familia del hombre, que vio el cuerpo en la morgue, Xue fue encontrado desnudo y tenía sangre en la boca, orejas y nariz.

La policía dijo que el examen forense no reveló lesiones corporales, y que se había “ahogado”. También dijeron que la familia accedió a que el cuerpo fuese cremado, y que el caso fue "bien resuelto". Sin embargo, un informante dijo que la policía compró el silencio de la familia por 300.000 yuanes (US$ 44.000 dólares). La policía declinó hacer comentarios sobre la acusación.

'Entusiasmo'

China Youth Daily informó otra muerte inusual el 30 de marzo. Wang Huixia, una aldeana de la provincia de Shanxi, fue llevada por la policía para ser interrogada el 11 de diciembre de 2009. Aproximadamente 20 horas después, estaba muerta. A pesar de las heridas en el cuerpo de la mujer, la policía afirmó que la causa de muerte fue “ataque al corazón provocado por el entusiasmo".

A sus familiares se les permitió ver el cuerpo el 13 de diciembre. Dijeron que hay claras marcas de ataduras alrededor de sus muñecas y tobillos, y sus piernas estaban golpeadas e hinchadas. Contusiones fueron encontradas en su espalda, cintura y boca. Su familia dijo que no tenía antecedentes de enfermedades cardíacas.

Los tres hijos de la mujer y el líder de la aldea hicieron un llamamiento a las autoridades superiores en varias ocasiones, pero sus apelaciones fueron rechazadas debido a la "insuficiencia de pruebas." No fueron capaces de obtener una copia de la grabación de la respuesta del rescate de emergencia.

“Pesadilla”

Un varón de 50 años de edad murió en un centro de detención de la provincia de Jiangxi en marzo de 2009. La policía asegura que murió de una pesadilla. Casi un mes después, un estudiante de 17 años de edad murió en un centro de detención. La causa de la muerte, según la policía, se debió a una mala posición al dormir.

Otras causas de muerte bien conocidas mientras se está detenido incluyen jugar a la escondida con otros detenidos, tomar una ducha, tomar agua caliente, caer en el baño, usar el baño, colgarse con un cordón de zapato, y otras.

Cada una de estas afirmaciones ha sido recibida con mofa colectiva por parte de los bloggers, mientras siguen apareciendo a la luz nuevos casos.

El experto en derecho penal de Beijing Pu Zhiqiang atribuye el fenómeno a un sistema legal poco sólido. "Cuando hablamos de este tipo de muertes anormales, en realidad nos referimos a muertes producidas por torturas durante los interrogatorios”, dijo Pu en una entrevista con Radio Free Asia (RFA).

"La raíz del uso de torturas en los interrogatorios en China es la práctica de utilizar confesiones orales, hechas bajo presión, como prueba para justificar sentencias condenatorias. El sistema no protege los derechos de los sospechosos ni de los detenidos".

Teng Biao, profesor de la facultad de derecho de la Universidad China de Ciencias Políticas y Derecho, le dijo a RFA que muchas leyes no se ejecutan en la práctica, porque el sistema policial no renunciará a su poder.

Un artículo de RFA publicado el 31 de marzo afirma que la naturaleza sospechosa y la frecuencia de las supuestas muertes siguen erosionando la credibilidad de los departamentos de las agencias de orden público, y expone la falta de transparencia y justicia del sistema legal chino. Claramente indica que el régimen comunista chino falla en proteger la seguridad y los derechos de los detenidos, afirma el artículo.