Cataluña, camina con paso firme hacia el abismo.
El pasado miércoles, José Domingo, líder de Impulso Ciudadano y parlamentario de la Asamblea Regional catalana, afirmó en un acto celebrado en Barcelona que "No queremos un gobierno de delincuentes, un gobierno rebelde e insumiso que pueda cometer delitos.."
Repatriar es un verbo que el gobierno conjuga mal y al que desde hace quince años el poder mediático del centro-izquierda y del centro-derecha han atribuido una connotación peyorativa. Como el exigir certificado médico a los inmigrantes para autorizar su permanencia en España, como expulsar a los delincuentes indeseables, como no empadronar a ilegales. Y sin embargo, hoy, la repatriación es la palabra que es más necesario tener a la orden del día.
El Estado no tiene dinero para mantener su propio nivel de gastos y la única solución consiste en gravar con más impuestos a las clases trabajadoras dependientes de una nómina, bloquear las pensiones de los jubilados, bajar los sueldos de los funcionarios, eliminar planes de infraestructuras y obras públicas y reducir las prestaciones sociales… Dado que el Estado recauda lo mismo (a pesar de haber subido el IVA y casi todos los impuestos entre 2009 y 2010) a la vista de que la actividad económica se ralentiza, para el próximo curso político nos esperan nuevas subidas fiscales.
Sería estúpido ignorar que hoy la inmigración masiva supone una de las partidas de gastos más asfixiantes para la economía española. De hecho, la inmigración ha redundado solamente en beneficio de algunos sectores económicos próximos a los gobiernos del P.P. y del PSOE (hostelería, construcción y grandes explotaciones agrícolas) que han obtenido grandes beneficios con la entrada masiva de inmigrantes que mantenían a la baja los salarios… pero la factura la hemos pagado todos.
Y ahora, en momentos de crisis, cuando hoy mismo CC.OO .se pregunta si en realidad ya estamos por encima de los 5.000.000 de parados, la inmigración es un lastre insoportable para la economía y para la hacienda pública española. Sobre más de 6.000.000 de inmigrantes (se ignora el número total) apenas están cotizando a la SS por debajo del 1.300.00. El resto vive de la economía sumergida y de las ayudas estatales, autonómicas y municipales… que estamos pagando todos.
¿Es posible resolver el problema del aumento de la deuda pública sin subir los impuestos? ¡Claro que lo es! Basta con disminuir el gasto. Y es aquí en donde es preciso pensar tanto en el presente como en el futuro: España no va a crecer en los dos próximos años lo suficiente como para generar empleo y cuando empiece a crecer –probablemente entre el 2013 y el 2014- todavía tardará mucho en hacerlo para crear un mínimo de empleo capaz de absorber las monstruosas cifras del paro. Dicho de otra manera: nos esperan cuatro años todavía de gigantesco esfuerzo fiscal para pagar la presencia de una inmigración que lastra nuestra economía y nuestra hacienda hoy y que supone un factor de ralentización de nuestra economía.
¡Díganme pues si existe una solución diferente a la repatriación de los excedentes de inmigración para evitar futuros aumentos de la presión fiscal! Por eso, desde la Plataforma per Catalunya proponemos la repatriación de inmigrantes ilegales, inmigrantes que hayan cometido delitos comunes, inmigrantes en paro de larga duración, al tiempo que pedimos que se cese con la política suicida de las “regularizaciones por arraigo” y se limite la reagrupación familiar a quien demuestre fehacientemente poder mantener a su familia y se la condicione al mismo hecho.
Eso o la inmigración la seguiremos pagando usted y yo…
Josep Anglada i Rius Presidente de PxC y candidato a la Presidencia de la Generalitad









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