Los talibanes de Paquistán, han evacuado recientemente otro vídeo lapidatorio. Al parecer, el asesinato coránico tuvo lugar hace dos meses en el norte del país, concretamente en la región de Orakzai. Sobre la mujer, presunta adúltera, sus ejecutores lanzaron piedras del tipo adecuado según el Profeta, esto es, ni demasiado grandes ni excesivamente pequeñas, hasta causarle la muerte.
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Todos los miles de mahometanos que rechazaron airados la frustrada quema del Corán por Terry Jones, no han aparecido con el gesto descompuesto y el rostro visiblemente desencajado por las calles de las ciudades musulmanas protestando ante las embajadas de Paquistán por este hecho. Tampoco se han escuchado los aullidos de quienes se sintieron muy ofendidos por las caricaturas que del "Profeta"... hizo un danés.
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¿Cómo hay que decir a los multiculturalistas que la lapidación es materia de rigurosa observancia, según el Corán, para los "creyentes? ¿qué ateo "progre" occidental puede establecer cuál es la interpretación correcta de las enseñanzas del enloquecido Mahoma? ¿dónde están los millones de musulmanes moderados rasgándose las vestiduras a causa de las lapidaciones ejecutadas en Irán o Paquistán? Pues la cruda realidad es que a nadie en la Umma le interesa la suerte que corren los lapidados, aunque la cólera sarracena se desata por unos dibujos del Enviado. Jihad Watch/ The Religion of Peace.
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3 comentarios:

On 28 de septiembre de 2010 03:52 , Anónimo dijo...

¡Moros cobardes! ¡Que Alá se los lleve a todos al infierno, para hacer compañía a su falso profeta pederasta!

 
On 28 de septiembre de 2010 06:41 , El Tup dijo...

¿Pero por qué no respetas las costumbres de los países islámicos?

La lapidación es un arte, tiene su cosa y no todo el mundo es capaz de hacerlo bien. Es algo profundamente cultural y arraigado, que tiene su procedimiento: desde la elección de una víctima culpable de algo inocuo, pasando por el tamaño de la piedra, hasta el lanzamiento correcto, haciendo uso de un buen handicap.
A ver si aprendemos a castigar bien. En nuetra cultura lamentablemente se han abolido otras modalidades válidas, como el garrote, y a los que amamos el arte del buen matar sólo nos queda la inspiración en esta noble gente. Hasta eso nos quereis quitar.


(Es coña, qué asco de gente. Deberíamos empujar África con una périga desde Tarifa, a ver si ensanchamos el estrecho y nos alejamos un poco de todo lo que suene a moruno.)

 
On 29 de septiembre de 2010 01:21 , Anónimo dijo...

Tienes razón, Tup, hay que volver a rehabilitar el garrote, modernizado, eso sí. Digital y con mando a distancia... y con la argolla ajustada al diámetro de los pescuezos morunos...
¡Cuánto trabajo queda por hacer en este país!