Durante la Fiesta del sacrificio, en una calle cualquiera de una ciudad turca, un "creyente," corta los tendones de las patas traseras de un animal. Es la tradición.
La res, tras un largo periodo de sufrimiento tiene ya las partas rotas. Finalmente, se le abrirá un tajo en el cuello para que se desangre lentamente, como ordenó el "Profeta".
Fuente, Nueva Europa.