En Pakistán, donde el adulterio se castiga con la muerte, los hijos nacidos de relaciones ilícitas son asesinados. Y, como la marca del pecado no desaparece jamás, un niño de origen dudoso puede morir lapidado. Más Información...

1 comentarios:

On 22 de enero de 2011 08:01 , Anónimo dijo...

un futuro inmigrante ilegal y/o terrorista menos, alhamdulillah