Al mejor estilo de “lo hipertélico”, el término utilizado por el crítico de literatura y periodista Severo Sarduy para significar lo “que va más allá de sus fines” Por Martha Colmenares.

Dos días antes de las elecciones presidenciales en Perú, el ahora reciente marqués de España y Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, anunció que votaría por el ex Presidente Alejandro Toledo. Se negaba a creer que los peruanos serían tan "insensatos de ponernos en la disyuntiva de elegir entre el sida y el cáncer terminal, que es lo que serían Humala y Keiko Fujimori". En vista de los resultados, desde un evento en Argentina tajante en manifestar que keiko Fujimori reivindicaría la dictadura de su padre, llama a votar por Ollanta Humala, del partido nacionalista Gana Perú.

Nada menos que por la réplica peruana de Hugo Chávez, un candidato expuesto incluso por su propio hermano Ulises Humala, quien ha señalado que de ganar Ollanta las elecciones presidenciales “no tendría ningún empacho en pasar por encima de éstas para perpetuarse con su modelo chavista, “que es un militar ante todo, que sabe que el Congreso y la prensa se enfrentarían a su modelo totalitario y no le temblaría la mano para cerrarlos y perseguirlos”’ igualmente le contó que “en la mentalidad castrense de Ollanta prima su esquema socialista sobre el respeto a las libertades, que éstas le son una molestia… Que Ollanta siempre ha admirado mucho a Castro, tanto como a Chávez y Velasco…”. Y así, son minucias, muchísimo más se podría decir.

De ganar, lo sabe Vargas Llosa, nada menos que se pondría en riesgo la democracia del Perú y hasta en juego la estabilidad de la región, otro aliado más del socialismo fundamentalista de Chávez y su revolución expansionista, un hombre castrador de las libertades.

Indudable la distorsión de su personalismo revanchista contra Fujimori porque éste le derrotara en unas elecciones presidenciales; y como un ser ajeno al sentido de lo propio, desbordado de su objetivo en la irrealidad total, se pierde un impensable Vargas Llosa. Al mejor estilo de “lo hipertélico”, el término utilizado por el crítico de literatura y periodista Severo Sarduy para significar lo “que va más allá de sus fines”.

Decepcionante por demás, inaceptable, inconveniente o desafortunada posición, ya antes lo he visto hacerle el juego a los árabes, ahora con esto, con todo y el Nobel, a pesar del ascendiente de su pensamiento en contra de los autoritarismos luego de abandonar la izquierda, podría incluso estigmatizarse, como un Vargas Llosa mala influencia para el destino de los pueblos.

1 comentarios:

On 11 de junio de 2011 14:57 , Martha Colmenares dijo...

Gracias por la publicación del artículo. Pienso que andas muy atareado en tu nueva faceta.
Abrazos