jueves, 23 de junio de 2016

Unas monjas Vallisoletanas de la Compañía de María celebran el nacimiento de Mahoma.

Las monjitas del vallisoletano colegio Lestonnac celebran el nacimiento del “Profeta”, la Fiesta del Cordero, tocan la guitarra y el acordeón.
Webislam, el vocero de los ayatolás en España, reproduce un  artículo publicado en el diario El Norte de Castilla dedicado a las monjas de la Compañía de María, quienes regentan un colegio radicado en el barrio de Los Pajaritos, un enclave donde la población musulmana ha aumentado desde la última regularización de Zapatero.
Con entusiasmo se describe en el opúsculo cómo las hijas de la Compañía ya se han integrado perfectamente en el entorno, hasta el punto de celebrar el nacimiento de Mahoma o la Fiesta del Cordero: Un ejemplo es la naturalidad con que el grupo celebra fiestas tan importantes para los musulmanes como la Fiesta del Cordero o la del nacimiento de Mahoma. «Hay que caminar a su paso», explica Rosa María Sanz, que asume con total naturalidad este gesto de ecumenismo”. Y es precisamente esta armonía ecuménica de las vivarachas esposas de Cristo lo que hace exclamar al arrobado periodista: “¡ Esto es una escena digna del Toledo de las tres culturas!”.
Pero las religiosas de autos, dirigidas por Rosa María Sanz , no se limitan a tocar el violón y entonar milongas islámicas durante las más destacadas celebraciones mahometanas, sino que también ilustran a sus 600 pupilas magrebíes en materias tales como informática, costura y otras artes domésticas  de suma utilidad, además de convocar reuniones para realizar terapias de grupo en las que se analiza la intolerancia local respecto al uso del velo. A este respecto es clarificador el testimonio ofrecido por Fátima, una joven de Casablanca asidua del establecimiento monjil en el que el único símbolo religioso que se ve es el velo de las musulmanas, que espeta con incredulidad al autor material del artículo lo siguiente: «Me habían comentado que las mujeres musulmanas no tenían problemas en Francia ni en Bélgica y pensé que en España, que está más cerca, sería más sencillo. Pero ha sido al revés».  Ciertamente, la aflicción de Fátima es comprensible, aunque de mayor entidad es el sufrimiento de  la cristiana Asia Bibi, condenada a muerte por blasfemia en Pakistán, que sobrevive desde hace años en una lóbrega celda.

Ayudar al prójimo es encomiable, pero no se comprende por qué estas esposas de Cristo, salgo que efectúen un uso indebido del Agua del Carmen, festejan el nacimiento de un “peculiar” personaje en cuyo nombre son masacrados cada día los cristianos de Pakistán, Sudán, Egipto, Nigeria o Irán.  Sin embargo, estas ululantes mujeres, y al margen de que tal vez  puedan remojar el gaznate con desmesura, no son los únicos ejemplos de miembros de la clarecía que muestran, como “la Forcades”, desvaríos y estulticia. Recuérdese a Carlos Amigo, ex obispo de Sevilla, quien firmemente apoyó la construcción de una mega mezquita en su ciudad, porque, decía,“no temo la libertad de culto que recoge la Constitución”, aunque sí le inquietaba “el sectarismo, los prejuicios y la falta de información”. Al parecer, entre “los sectarios llenos de prejuicios” aludidos por el mitrado, se encontraban los magistrados del T.S.J.A que dictaron una sentencia contraria a que el templo se edificase en un solar de titularidad pública.
Fuente:Webislam.
El artículo fue publicado en marso de 2014

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