domingo, 17 de julio de 2016

Un documental turco “revela” la existencia de una gran conspiración judía.

En un documental producido por medios afines al régimen turco se afirma:“Los judíos conspiran desde hace 3.500 años para destruir el mundo ”.
 
Erdogán
El reportaje de investigación “Mente Maestra” (UST Akil), que ha sido ampliamente publicitado por Un Haber (la agencia oficial turca de embustes y patrañas), webs islamistas y el diario progubernamental Sabah, está basado en un discurso proferido por el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, el pasado mes de diciembre y aporta valiosos testimonios de académicos, periodistas y otros prestigiosos mastuerzos con titulación universitaria y expertos en “judiadas”.
Víctimas del Holocausto

Mente Maestra es una deyección fílmica con pretensiones empíricas. Produce risa, pero también arcadas. Reproduce las eternas milongas sonrojantes vociferadas por la cochambre antisemita de todos los tiempos…y es presentada ante el respetable público como la versión mora de Los protocolos de los sabios de Sión.

Los autores materiales de esta hez islámica, sin rubor y carentes del más elemental sentido del ridículo, sentencian: “Los judíos, que son una maldición para el género humano, llevan conspirando 3.500 años  con la intención de destruir al mundo;  atormentan a los pueblos mediante el hambre y crueles enfermedades; provocan revoluciones; promueven guerras y procuran, mediante golpes de estado y otros astutos manejos, aniquilar a las naciones”. Y esto lo dicen con la furia del estreñido y el mismo convencimiento con el que aseguran que Cuba, in illo tempore, fue musulmana.

Un fantasmón de chirigota recorre Turquía: Erdogan. Y sus mariachis del Partido de la Justicia y el Desarrollo tampoco dan muestras de mucho talento…como Yigit Bulut, el notable economista que asesora al Gobierno, quien espetó a unos periodistas que los sionistas planeaban asesinar a Erdogan utilizando un arma letal: la telequinesis. De Yigit se dice que es el prototipo de tonto al que los ricos invitan a sus fiestas para reírse de él…y algo de razón hay en ello. No menos risible es  Melih Gökçek, alcalde de Ankara, gangoso célebre y defensor  a ultranza de una estrellita del pop local muy aplaudida el pasado verano por escribir en su cuenta de Twitter: “¡Que Alá bendiga a Hitler!”. Otro compadre de la partida de Erdogan es el diputado Samil Tayyar, un personaje muy resentido y corto de luces que  en Twitter (el espacio donde suele lanzar sus esputos y bravatas antisemitas) sentenció: “Que desaparezca la raza judía y siempre exista un Hitler”. Estos son algunos ejemplos, aunque se podrían citar muchos más, que ilustran cómo es la realidad de la Turquía islamista que niega airada haber masacrado a 2.000.000 millones de cristianos armenios, griegos y asirios en los primeros años del siglo XX,  pero que llora amargamente por los palestinos de Gaza, al tiempo que proclama su más absoluto desprecio por la víctimas de la Shoa.


Erdogan, como Mahoma, oye voces que le informan sobre lo que acontece en el mundo; cree que los judíos ya conspiraban hace 3.500 años a orillas del Nilo; jura por Alá que en La Habana hubo un tiempo en que los almuédanos llamaban a la oración a los indios taínos; no toma la medicación prescrita por su psiquiatra…y, sin embargo, los líderes occidentales estrechan su mano sudorosa. Es más, Mariano, con sus aires cantinflescos y andares a lo Charlie Rivel, acude a los multitudinarios mítines del Partido de la Justicia y el Desarrollo mostrando la mejor de sus muecas.

Publicado el 18 de mayo de 2015

1 comentario:

COMANCHERA CHISMOSA dijo...

EL ISLAM ES UNA SECTA CRIMINAL PERVERSA QUE ASESINA POR PLACER