domingo, 14 de agosto de 2016

La España de “Las Tres Culturas”: Almanzor arrasa Barcelona y degüella a todos sus habitantes.

El 1 de julio del año 985, Almanzor puso sitio a Barcelona. Durante el feroz asedio lanzó sobre la ciudad proyectiles de hasta 300 kilos y, diariamente, unas mil cabezas de los cristianos que había ido decapitando por los alrededores.

Fue la lasciva vascona Subh Umm Walad, más conocida en las crónicas cristianas por el alias de “Aurora”, quien aprovechando su condición de favorita del califa bisexual Alhakén II encumbró al poder y , posiblemente a su tálamo, a Almanzor, un personaje digno de militar en Estado Islámico… al que en Algeciras*, donde fue defecado, y en Catalañazor, lugar en el que perdió una de sus batallas, le han agasajado los nativos de las citadas poblaciones con sendas estatuas erigidas en su dudoso honor.

Los cristianos de la época no sintieron un especial afecto ni hacia la lúbrica y despiadada vascona ni tampoco por Almanzor, el genocida que asoló la España cristiana, del que se dice en La Crónica Silense lo siguiente:

Pero, al fin, la Divina piedad se compadeció de tanta ruina y permitió alzar su cabeza a los cristianos, pues pasados doce años Almanzor fue muerto en la gran ciudad de Medinaceli, y el demonio que había habitado dentro de él en vida se lo llevó a los infiernos.

José Javier Esparza nos deja en su libro Historia de la yihad unos interesantes apuntes sobre el concepto que Almanzor tenía de la tolerancia, la convivencia intercultural y  las guerras preventivas. Y en referencia a su incursión devastadora contra los condados de la actual región catalana afirma:
“La campaña catalana de 985 fue un perfecto ejemplo de esa política de terror. Nada de los condados catalanes amenazaba el califato de Córdoba. (…)

Almanzor, sí, marchó sobre Barcelona. El conde Borrell II se enteró de la ofensiva y salió al encuentro de la ola musulmana. Perdió, como todos antes que él. Sencillamente, el ejército de Almanzor era demasiado poderoso. Ante la llegada de los moros, los campesinos de la región corrieron a refugiarse en Barcelona, bien protegida tras sus murallas de estilo romano. Sabemos que los fugitivos venían de Montcada y Ripollet, de Cerdañola y Vilapiscina, también de Sant Cugat. El monasterio de Sant Cugat del Vallés fue el primero en recibir el golpe sarraceno. Nueve monjes habían quedado en la casa, y los nueve fueron asesinados; después, los moros saquearon e incendiaron el monasterio. Acto seguido las huestes de Almanzor se lanzaron contra el monasterio de San Pedro de las Puelas: todas las monjas murieron (degolladas) junto a la madre abadesa, y la casa fue igualmente saqueada e incendiada. Estaba acabando el mes de junio de 985 cuando Almanzor llegaba a las inmediaciones de su objetivo. Sería una ofensiva de gran estilo: no solo las huestes del dictador de Córdoba asedian las murallas de Barcelona por tierra, sino que, al mismo tiempo, una potente flota sarracena bloquea el puerto de la ciudad condal. Una encerrona. (…)


Cuentan las crónicas que Almanzor ‘la asedió e instaló los almajaneques, que arrojaban cabezas de cristianos en lugar de piedras. Se estuvieron lanzando diariamente mil cabezas hasta que, finalmente, fue conquistada’. (…) Las huestes de Almanzor lo arrasaron todo a su paso. Los arqueólogos todavía hoy encuentran, en la Barcelona antigua, la capa que los restos del incendio dejaron sobre la ciudad. (…) Las fuentes locales, resumidas por Ramón d’Abadal, no ahorran detalles: ‘Devastaron toda la tierra, tomaron y despoblaron Barcelona, incendiaron la ciudad y consumieron todo lo que en ella se había congregado, se llevaron todo lo que escapó a los ladrones; quemaron en parte los documentos, cartas y libros, y en parte se los llevaron; mataron o hicieron prisioneros a todos los habitantes de la ciudad, así como a lso que entraron en ella por mandato del conde para custodiarla y defenderla; redujeron a cautiverio a los que quedaron con vida y se los llevaron a Córdoba, y desde alli fueron dispersados por todas las provincias’. Los que habían huido a protegerse dentro de las murallas fueron asesinados o esclavizados“.
*En Algeciras, la estatua del genocida Almanzor fue retirada en 2013. Podemos-Algeciras ha iniciado una yihad para que sea repuesta en su anterior emplazamiento. 

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