lunes, 30 de enero de 2017

Desatada xenofobia en París: magrebíes perpetraron más de 200 ataques contra inmigrantes chinos durante el año pasado.

Menores chinas atacadas con cuchillos por una banda magrebí en París

Lo más grave no es que bandas de magrebíes apaleen y roben a miembros de la comunidad china de París, sino que la Policía, según informa TheExpress, se niegue a investigar estos hechos delictivos y a dar protección a las víctimas.

En un reportaje del canal alemán DW, emitido hace varios meses, aparecieron algunos norteafricanos que manifestaron su desafecto hacia los orientales aduciendo argumentos de peso. Uno dijo: “Sí, no me gustan los chinos”; otro, basando su criterio en la envidia del incapaz, espetó: “Los chinos se han vuelto demasiado ricos en Francia, eso no es justo, tienen buena ropa y coches grandes".

Los chinos, que no exigen subsidios ni un trato especial en ningún aspecto de la vida francesa, han denunciado más de 200 agresiones al terminar el 2016. La situación es difícil ( especialmente desde que en agosto unos magrebíes asesinaran a un ciudadano chino en la ciudad de Aubervilliers) y la comunidad china se siente indefensa, abandonada por los poderes públicos de la Republique.

Según ha declarado el sociólogo francés Guylain Chevrie: “Esta situación de violencia surgió rápidamente después de la ola de refugiados del año pasado. Por otro lado, los magrebíes se sienten "víctimas" y creen que a los chinos las cosas les van demasiado bien” Y para rematar, el sociólogo ha denunciado: “Las autoridades a menudo adoptaban una actitud extremadamente "pasiva" hacia cualquier cosa que suceda dentro de las "comunidades musulmanas".

A diferencia de lo que creen los marxistas, el motor de la Historia es la envidia, el resentimiento, la frustración y la furia violenta del incapaz. Ahora, algunos seguidores de los embustes de Mahoma vociferan: “Los chinos se han vuelto demasiado ricos en Francia, eso no es justo, tienen buena ropa y coches grandes"… Y a mediados del siglo pasado, otros lanzaron su particular mantra sangriento: “Los judíos se han vuelto demasiado ricos en Alemania, eso no es justo, tienen buena ropa y coches grandes”.

Pero los ataques a la comunidad china por parte de bandas de hampones magrebíes no es cosa nueva ni se limita sólo a determinados lugares de Francia, puesto que en el cinturón industrial de Barcelona, no hace mucho tiempo, también tuvieron lugar sucesos similares que fueron puestos de relieve por la prensa local.
Y llegando a este punto…habría que preguntarse ¿Qué podemos hacer con este grupo religioso que siempre está dolido, molesto y ofendido con todos y con ellos mismos?  

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