domingo, 19 de febrero de 2017

Bergoglio afirma que no existe el terrorismo islámico


El viernes, Bergoglio pronunció una jutba en la que espetó al respetable: “No existe el terrorismo islámico”(…) “Hay individuos fundamentalistas y violentos en todos los pueblos y religiones. Y con generalizaciones intolerantes se hacen más fuertes, porque se alimentan del odio y la xenofobia". Luego, cual vidente napolitana, profetizó sobre las consecuencias de la actual crisis ecológica.

Bergoglio, como Yolín ( la risible bilbaína), tiene la capacidad cognitiva en la parte final del recto y sus melonadas son cada vez más atrevidas y enloquecidas. Ha dicho el referido sacristán que Lutero, un personaje sórdido y siniestro, fue un “testigo del Evangelio”; también  justificó la matanza de los Charlie Hebdo a manos de seguidores de “El Mahoma” con su conocida frase: “Yo le daría un puñetazo a quien ofendiera a mi mamá”; ha proferido todo tipo de sandeces sobre la evangelización española de América; exige, como un podemita adolescente, una política migratoria de puertas abiertas…y nadie de su entorno le sugiere que cese en su cacareo descacharrante. 


Y mientras Bergoglio canta sus milongas en el Vaticano, la católica paquistaní Asia Bibi, sola y abandonada, sigue esperando en una lóbrega celda el momento de ser conducida a la horca por su condición de blasfema; los cristianos de Egipto, ya sean católicos, protestantes o coptos, sobreviven bajo el terror y la opresión de la mayoría musulmana; en Pakistán, los cristianos (descendientes de los intocables) son asesinados con impunidad; en Irán ejecutan a los conversos al cristianismo; la matanzas de cristianos en Siria e Irak se suceden, pero a Bergoglio le atenaza, le atormenta, únicamente una cuestión: la cruel xenobofia eurocentrista de la que, según él, son víctimas nuestros hermanos muslimes que llegan a Europa.